AUTISMO

Autismo

El autismo es un espectro de trastornos caracterizados por graves déficit del desarrollo,

permanente y profundo.

Afecta la socialización, la comunicación, la imaginación, la planificación y la reciprocidad emocional, y evidencia conductas repetitivas o inusuales.
Los síntomas, en general, son la dificultad de interacción social, el aislamiento y las estereotipias (movimientos incontrolados de alguna extremidad, generalmente las manos), además de hiper o hipo-reactividad a los estímulos sensoriales o interés inhabitual por aspectos sensoriales del entorno.

El concepto de autismo ha sido modificado en el DSM-5 y se describe ahora como un trastorno del desarrollo infantil que afecta a los pacientes en su interacción y comunicación humana, describiéndolos como niños que tienen una forma inusual de relacionarse, un tanto retraídos,con escaso lenguaje o poca comunicación, comportamientos repetitivos extraños, apegados a rutinas, formas de juego inusuales, con falta de reciprocidad emocional hacia otras personas.

Hoy se considera un Espectro a manera de

un continuo que abarca casos de diferentes grados,

de leve a grave, que se relaciona con factores genéticos y ambientales, que afecta el desarrollo neurológico y cuya presentación es variable en los niños; por lo general sus primeras manifestaciones se aprecian desde los 18 meses de edad.

Un estudio reciente, realizado en la ciudad de León, Guanajuato (Marcín, 2010), realizadoentre 5 mil niños de escuelas primarias regulares, especiales, niños atendidos en el sistema desalud y DIF, a quienes se sometió a pruebas certificadas para el diagnóstico de autismo, arrojóresultados que indican que la prevalencia de autismo en esta población fue de 1 en 300 niños,lo que podría significar que probablemente existan 115 mil casos en México.

Trastornos del neuro-desarrollo - Trastorno del espectro autista

Las características esenciales del trastorno autista son la presencia de un desarrollo marcadamente anormal o deficiente de la interacción y comunicación sociales y un repertorio restringido de actividades e intereses. Las manifestaciones del trastorno varían mucho en función del nivel de desarrollo y la edad cronológica del paciente.

Las deficiencias de la interacción social son importantes y duraderas. Puede darse una notable afectación de la práctica de comportamientos no verbales múltiples (p. ej., contacto ocular, expresión facial, posturas y gestos corporales) a fin de regular la interacción y comunicación sociales. Entonces hay déficit en la reciprocidad social-emocional, en las conductas comunicativas no verbales y en las relaciones de desarrollo, mantenimiento y comprensión . La gravedadse establece con base en las alteraciones y restricciones en lacomunicación y los patrones de conducta repetitivos. Los siguientes criterios detallan que los síntomas deben estar presentes en el periodo de desarrollo temprano, que provoquen alteración clínicamente significativa en el ámbito social u ocupacional y que estas alteraciones no se expliquen mejor por una discapacidad intelectual.

Aunque el síndrome de Autismo fue descrito por primera vez hace ya más de 50 años por Leo Kanner en Estados Unidos (1896-1981), un psiquiatra austríaco, y por Hans Asperger, pediatra igualmente austriaco que realizó sus investigaciones en Viena durante el mismo período; aún en nuestros días, sigue habiendo un alto grado de debate tanto en el ámbito clínico como en el de la investigación, sobre su clasificación y las condiciones psicopatológicas que podrían ser similares. La expresión “Trastornos Generalizados del Desarrollo” (TGD), que incluye el Autismo clásico, el síndrome de Asperger, el síndrome de Rett, el Trastorno Desintegrativo y el Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado, se ha utilizado para referir este amplio conjunto de alteraciones neuroevolutivas que comparten los mismos síntomas básicos propios del autismo (APA, 1994), aunque con diferente intensidad.

Por tanto, de modo general, usaremos la expresión autismo para referirnos al conjunto de alteraciones que caracterizan y están presentes en todos los trastornos del espectro autista. Asumimos, además, que dado que todos los trastornos del espectro comparten los mismos síntomas, es posible que compartan el mismo tipo de alteraciones neuropsicológicas, es decir, las mismas bases neuro-estructurales, funcionales y cognitivas. Esta idea de alteraciones comunes a las distintas manifestaciones del espectro subyace en la mayor parte de los estudios recientes, que tratan de identificar las estructuras cerebrales afectadas, así como los fundamentos neuropsicológicos y cognitivos del autismo.